Cuando por fin me dí cuenta de que regresaría a Colima después de cinco años y medio de vivir en Ames, IA, es que entré en pánico. Qué significa mi regreso a mi pueblo natal?, me preguntaba a mí misma de manera constante. El miedo era evidente en mis conversaciones, y no porque de pronto mi tono de voz denotara tristeza, si no porque me soltaba a llorar cual niña le habían quitado su juguete favorito. Y un día, llego el momento en el que decidí enfrentar mi realidad, regresaba a Colima después de haberme graduado en lugar de haberme quedado a trabajar en los EEUU, soltera y a un trabajo no muy chido que digamos.
El miedo constante acerca de los posibles efectos de mi decisión me hizo tomar otras decisiones, las cuales estoy segura en condiciones normales jamás habría tomado. Fui a New Orleans a un festival musical que duro tres días y que me permitió recordar mi admiración por Soundgarden, y bailar al ritmo de Fatboy Slim, fui a Miami, donde viví una de las experiencias más diferentes de mi vida, bailé country en Nashville, almorcé en Georgia, y después de todo eso, decidí inscribirme en una clase de justicia social que sería impartida en Rio de Janeiro, Brasil, a pesar de que eso significara graduarme con una deuda que me llevaría un buen de tiempo pagarla.
Mis decisiones, nunca fueron racionales, al contrario eran producto de un miedo paralizante ante la idea de volver a Colima, un lugar que nunca me ha hecho feliz del todo (siendo justos, ningún lugar es perfecto, entonces, Colima no se sale de la norma).
Pero el tomar decisiones a lo wey, ha tenido más consecuencias positivas que negativas... así es de que estoy feliz con todo
"Soltera y a un trabajo no muy chido que digamos." LOL! pero con otras cosas chula! ya verás! ;)
ReplyDeleteViste a Soundgarden!? ¬¬ no me simpatizas!
No sabes cómo me hace falta platicar contigo =/ te extraño montones! Cuidate mucho pa poder verte lo antes posible, va!? Besos! =)
awww, ya casi nos vemos :)
ReplyDelete