y decidí arreglarme basandome en lo que había visto en las calles, me alacie el pelo, una falda negra corta, y una blusita de esas brillosas que pueden llegar a ser medio nacas, pero no lo era, o al menos eso es lo que quiero creer, y unas zapatillas blanco con negro preciosas.
De las mujeres que íbamos esa noche, yo era la mayor y por mucho, las tres niñas que iban conmigo apenas acababan de cumplir 21; de los hombres Many anda en sus 27 y Pat creo tiene 35. Y es cuando me reuní con ellas en su cuarto para salir es que me di cuenta de la diferencia generacional… y sentí una sacadez de onda, que llegaba a tener tintes de tristeza, miedo y al mismo tiempo gusto, mezcla rara.
Ellas iban sin maquillaje, con vestidos súper sencillos, o en shorts, y los chavos iban en sandalias; consideré el cambiarme de ropa, pero decidí que me veía bonita y que iba sacar adelante mi outfit inicial…… eso es autoestima no fregaderas, jajajaja
tomamos un taxi a la estación leopoldhina, y como éramos seis, tuvimos que tomar dos taxis que nos llevaran, pero teníamos un plan, en cada taxi iría un hombre, eso significaba, Pat en uno y Many en otro; además, en cada taxi debía ir alguien que hablara español, por aquello del lenguaje, entonces, Many en uno, y yo en otro.
Y cuando llegamos a nuestro destino la verdad es que me quedé sorprendida, estaba llenísimo de gente, y el lugar era mucho más grande de lo que había pensado. En cuanto el taxi trató de estacionarse para que nos pudiéramos bajar, se nos acercaron dos revendedores de boletos, ofreciendonoslos 10 reais más baratos.
Pat, Many y yo habíamos comprado los boletos a arco-iris a $30 reais en preventa, ahorrandonos así $20 reais cada uno. Las demás chavas, quienes habían decidido comprar los boletos a última hora, tuvieron que comprar los boletos a $40 reais.
Y ya estando ahí, lo único que podía ver era la cantidad de torsos desnudos, hombres que cuales pavo real hacían despliegue de piel, belleza y músculos. Nada que ver con nosotros :S (nota mental, necesito empezar a hacer ejercicio).
Entramos, y wow, eso era lo que mi espíritu necesitaba, música electrónica que resonaba en toda la estación, pantallas gigantes detrás del DJ con unos efectos visuales de tal despliegue que hace mucho que no veía; malabaristas y acróbatas. H E A V E N
Y bailé, bailé toda la noche (bueno hasta las 4:00 am), y vi mucho, mucha piel, mucho baile, no mucho desmadre, la verdad es que esperaba más.
Lo que sí es que no agarré nada, pero nadita de nada, nadie se me acercó, nada, de nada. Los únicos que agarraron quienes creen que fueron, los gringos, jajajajaja, no manches a ellos les llovieron…. quiero pensar que tiene mucho que ver, el color de piel, y que por supuesto la manera en la que se veían era muy diferente a la que la mayoría de los brasileños lucen… Pero pues, al menos me divertí.
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